El 14 de mayo de 1974, diecinueve días después de la caída de la dictadura, el Diario de la República hizo público el programa del Movimiento das Forças Armadas así como el el diseño temporal e institucional de la transición democrática portuguesa. La duración temporal de dicho período estaba establecida entre un año y tres meses o un año y medio teniendo como aspectos fundamentales la elaboración de una ley electoral en noviembre de 1974, la celebración de las primeras elecciones democráticas tras cincuenta años de dictadura antes del 31 de marzo de 1975 y la apertura de un proceso constituyente de tres meses de duración prorrogable por otros tres a cuyo fin se celebrarían nuevas elecciones legislativas y elecciones presidenciales disolviéndose en ese momento la Junta de Salvación Nacional y el Movimiento de las Fuerzas Armadas. La Junta de Salvación Nacional formada por siete oficiales se convertía en el órgano más importante del período transcional portugués eligiendo de entre sus miembros al Presidente de la República quien a su vez nombraría al Primer Ministro encargado de nombrar al Gobierno. Cómo órgano asesor de la Junta de Salvación Nacional se erigió el Consejo de Estado integrado por los propios siete miembros de la misma, por siete oficiales nombrados por la misma y cinco civiles nombrados por el Presidente de la República, con lo cuál la neutralidad del mismo estaba absolutamente cuestionada.
O período mais reciente da história portuguesa visto por um espanhol
sábado, 26 de marzo de 2016
jueves, 17 de marzo de 2016
Primeiro de Maio de 1974: Álvaro Cunhal protagonista da nova etapa democratica
Tras su declaración como festivo por la Junta de Salvación Nacional el 1 de Mayo de 1974 tuvo lugar la primera celebración del Primero de Mayo tras cuarenta y ocho años de prohibición por la dictadura. Ese día tuvo lugar una impresionante movilización popular en Lisboa, probablemente una de las mayores manifestaciones de la historia de Portugal, que culminó en un gran mitin protagonizado por los líderes socialista y comunista, Mário Soares y Álvaro Cunhal respectivamente quienes acababan de regresar del exilio sellando su reingreso en la vida nacional con la celebración de su primer acto público.
Mário Soares realizó un discurso altamente radical y estridente en el que acusó a los poderes económicos y financieros de connivencia con la dictadura situándolos implícitamente bajo sospecha por acusarlos veladamente de estar en contra del nuevo régimen representado por la Junta de Salvación Nacional, con lo cuál el líder socialista disparó las alarmas en los países occidentales ante la posible deriva que podría tomar el nuevo régimen portugués en un emplazamiento estratégico y en un contexto internacional clave de Guerra Fría caracterizado por la polarización mundial entre el bloque capitalista occidental encabezado por Estados Unidos y el bloque comunista encabezado por la URSS. No empezó bien Mário Soares su trayectoria política no sólo por su discurso estridente sino también por su evidente actitud altanera y displicente evidente a lo largo de todo el mitin.
Mientras tanto Álvaro Cunhal se caracterizó por un discurso moderado y una actitud circunspecta que apostó por el apoyo al Movimiento das Forças Armadas, la democratización del país y el fin de las largas guerras coloniales que desangraban al país provocando la caída de la dictadura. La moderación de Cunhal contrastó con la radicalidad de Soares manifestándose como paradójica en el líder de un partido comunista tributario de una ideología que en la URSS era totalitaria, pero que en Portugal había apostado por la democracia siguiendo la trayectoria de sus homólogos comunistas en otros países occidentales bajo la forma del eurocomunismo. De este modo Cunhal fue el gran triunfador del primer Primero de Mayo desde la caída de la dictadura obteniendo un gran baño de masas que reforzó y propulsó claramente su figura como la más popular de un nuevo período de la historia de Portugal que llenaba de dudas, incertidumbres, miedo y alarma a las cancillerías occidentales, especialmente por la radicalidad de un socialismo que se esperaba moderado y atlantista.
miércoles, 16 de marzo de 2016
O fim dos presos políticos em Portugal
La segunda medida tomada por la Junta de Salvación Nacional fue la concesión de una amnistía para todos aquellos quienes habían sido condenados por la comisión de delitos políticos durante la dictadura. De esta manera el Movimiento das Forças Armadas (MFA) propició la reconciliación nacional y la reintegración en la vida portuguesa de todos aquellos quienes fueron proscritos por los partidarios de la dictadura quienes tras haber proscrito habían sido proscritos. Así pues, apenas dos días después de la caída de la dictadura se produjo la liberación de todos los presos políticos tras haber sido publicado en el Diario da República el decreto de amnistía.
Asimismo también regresaron aquellos quienes se habían tenido que exiliar como consecuencia de su oposición a la dictadura como fue el caso de los líderes socialista, Mario Soares, y comunista, Álvaro Cunhal cuyos partidos se reintegraron a la vida nacional portuguesa preparando el terreno para la democratización del país
martes, 15 de marzo de 2016
A revoluçâo dos cravos: fim a 48 anhos de ditadura em Portugal
A las 0:00 h de la madrugada del 25 de abril de 1974 sonó una canción en Radio Renaissença. Su título era E depois dos adéus interpretada por Paulo de Carvalho. Era la canción elegida por la Radio Televisión Portuguesa (RTP) para representar a Portugal en el Festival de Eurovisión. Hasta aquí todo normal. Formalmente tan sólo era una canción, como muchas que suenan habitualmente por las emisoras de radio de todo el mundo. Pero tenía un significado porque en realidad su programación respondía a un sentido, a una finalidad determinada: alertar a un contingente militar con base en Santarem para llevar a cabio su operación conspirativa contra la dictadura que gobernaba el país desde 1926.
A las 4:00 h se escuchó una canción. Nada raro, todo normal. Esta vez a través de las ondas de Radio Club Portugués (RCP). Pero esta vez ya era una canción menos inocente y más comprometida, una canción que a cualquier otra hora menos intempestiva hubiese despertado suspicacias y provocado problemas. Esta vez se trataba de algo más serio como Grándola vila morena que sirvió de señal al contingente subversivo apostado en Santarem para iniciar formalmente su operación conspirativa que de forma completamente sorprendente e inocua en apenas pocas horas se hizo con el control de los objetivos estratégicos previstos en Lisboa, confinando a Marcelo Caetano y sus colaboradores en el céntrico Cuartel do Carmo que tras amenaza de ocupación por parte de las tropas sublevadas y una breve negociación entre el capitán Salguero Maia y el propio Caetano acabó rindiéndose a media tarde. Caetano y sus ministros fueron evacuados y trasladados al aeropuerto desde donde siguieron el camino del exilio. De este poco honroso modo tocaron a su fin casi cincuenta años de dictadura en Portugal de forma sorprendente e incruenta, quedando el país en manos de una Junta de Salvación Nacional presidida por el general António de Spinola y conformada por el general Francisco Costa Gomes, el brigadier Jaime Silverio Marques, el general Manuel Diogo Neto, el coronel Carlos Galvao, el capitán de guerra José Baptista Pinheiro de Azevedo y el capitán Antonio Rosa Coutinho.
Las primeras medidas adoptadas por la Junta de Salvación Nacional consistieron en la destitución del Presidente de la República y del Primer Ministro, la disolución de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado así como de los gobernadores civiles en la metrópoli, los archipiélagos y los territorios de ultramar. Asimismo también fue disuelto el partido único de la dictadura, Acción Nacional Popular, y las organizaciones de encuadramiento de la misma como la Legión Portuguesa, la Juventud Portuguesa, la Juventud Femenina Portuguesa y el Secretariado de Acción Juvenil.
Las primeras medidas adoptadas por la Junta de Salvación Nacional consistieron en la destitución del Presidente de la República y del Primer Ministro, la disolución de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado así como de los gobernadores civiles en la metrópoli, los archipiélagos y los territorios de ultramar. Asimismo también fue disuelto el partido único de la dictadura, Acción Nacional Popular, y las organizaciones de encuadramiento de la misma como la Legión Portuguesa, la Juventud Portuguesa, la Juventud Femenina Portuguesa y el Secretariado de Acción Juvenil.
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